Te juro que es la primera vez que me pasa, pero no la última.
Los defectos son una idea genial que acaba resultando un fraude; brillan en la oscuridad. Como esas pegatinas que nadie sabe como han llegado al techo, ni que hacer para quitarlas.
Al final son lo último que recuerdas al dormir y lo primero que ves al despertarte.
Un poco como tú, pero sin ellos.
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