Chicas que se enamoran perdidamente y no vuelven a ser encontradas.
Todas hemos tenido alguna vez lo que en el fondo sabíamos que no podríamos querer.
Algunas se han acostado con otros creyendo que así olvidar costaría menos, aunque al final, siempre hemos terminando recordando más. También habrá chicas que han llorado en una cama al darse cuenta de que realmente querían estar en otra.
Muchas de ellas habrán soltado lágrimas al ir en un coche con el chico equivocado pasando por sitios en los que antes había estado con el correcto.
Otras, seguramente bebieron demasiado el sábado pasado para hacer como si nada delante de sus amigas, amigas, que si realmente son amigas, se darían cuenta de lo bien que fingía esa risa.
Chicas, que se hacen grandes al no mandar el típico mensaje que se manda cuando llevas unas copas de más, aunque seguramente el domingo no hicieran otra cosa que llorar. Algunas estarán intentando averiguar que hicieron mal, sin entender que a veces ellos se van porque nosotras los tratamos demasiado bien. Seguramente hay chicas que estudian menos desde que recuerdan más.
Chicas valientes que luchan por lo que quieren aún cuando le han pedido que se aleje, cobardes que se alejan cuando le han pedido que se quede. Incluso más de una irá de la mano por la calle con otra mano diferente a la que querrían agarrarse, y quizás algunas quedaran con otros por compromiso, compromiso que sólo tendrían con el que ya no puede quedar.
Las que han querido y han podido olvidar, si leen esto, recordaran lo que han sentido. Las que quieren y no han conseguido pasar página, al menos, sentirán que no es la única que siente.
Las que querrán, quizás después de esto quieran querer menos, pero no sé si por suerte o por desgracia, terminarán queriendo igual que las que lo hemos hecho y las que seguimos haciéndolo.